
“La rumba no me gusta, a las 11 de la noche ya estoy durmiéndome, soy muy mala trasnochando, no hay mejor plan que ir a comer en tantos restaurantes ricos que hay en Bogotá, luego una buena película o una obra de teatro, y para finalizar, un café”, cuenta Ana María, quien está muy contenta con la aceptación que ha tenido su personaje entre los televidentes, pues en la calle ya le preguntan sobre la serie y lo que pasará entre Lina y Vicente (Variel Sánchez)