

Yo no trabajo mucho con la memoria emotiva, me baso más en mi imaginación y en recrear en mi mente la situación para vivirlo de esta forma, aunque en esta oportunidad fue inevitable no recordar la muerte de mi padre, quizás por eso fueron escenas desgastantes, de llanto y muy intensas”, cuenta Valentina, quien afirma que para Silvia vendrán momentos de confrontación, crecimiento, fortaleza y entereza.